Venturas y desventuras de una mujer en lo últimos coletazos del descubrimiento de su tendencia sexual.
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Jueves, 03 de marzo de 2005
Mi novia era la chica más popular de aquel bar en que la conocí... Claro que, por entonces, yo no sabía que ella era tan conocida.
Así que antes de que pasara algo público entre nosotras, me había convertido en el centro de las miradas de un bar llenito de mujeres (los hombres sólo podían entrar como invitados) y aunque, como lesbiana en potencia, lo de llamar la atención ya sabéis que me parece algo normal, eso de intentar conquistar (ejem) a una mujer con otras 30 anotándome la puntuación que llevaba según la táctica empleada pues, la verdad, incomoda.
Desde el momento en que fuimos pareja oficial, yo dejé de ser yo, Lucía, para convertirme en yo, “la novia de...”.
...Era como si estuviera allí, pero la gente pensara que yo no me enteraba de nada... Todas las noches pasaban un montón de tías para hablar con mi novia y decirle, “pues tu chica parece muy dulce”, “pues es muy guapa eeh”, “uy! Que sexy viene hoy tu novia, no?”, “jo, que tierna es, verdad?”. Joder!!! Que lo estaba escuchando todo!!!! Lo peor es que ella les contestaba como si no la estuviera oyendo o no entendiera el idioma!!!! Hay que joerse!!! Eso sí, luego me daba una palmadita en el culo y un beso.
Yo creo que se pensaba que era su mascota... Me sacaba de casa, me mostraba en público, le reía las gracias y luego me ponía los pies de su cama...
Todo se acabó el día en que me silbó y yo me había quedado sorda.
Por: Lucía | Pareja | Comentarios (1) | Referencias (0)